La Ruta 66 cumple 100 años el próximo 11 de noviembre de 2026, y Estados Unidos prepara una celebración especial para recordar la carretera que transformó su historia. Desde los emigrantes que buscaron una vida mejor durante la Gran Depresión hasta los viajeros que recorrieron sus kilómetros en busca de libertad, la conocida como Carretera Madre se convirtió en uno de los grandes símbolos culturales del siglo XX.
Con aproximadamente 3.940 kilómetros de recorrido original y ocho estados atravesados, esta histórica vía conectaba Chicago con Los Ángeles. Aunque desapareció oficialmente del sistema federal de carreteras en 1985, continúa atrayendo a viajeros de todo el mundo gracias a sus paisajes, moteles históricos, pueblos de carretera y una historia que ha inspirado novelas, canciones y películas.
Cómo nació la Ruta 66 en 1926
La historia de la Ruta 66 comenzó durante una época de grandes transformaciones en Estados Unidos. El automóvil se estaba popularizando, pero viajar entre ciudades seguía siendo complicado debido al mal estado de muchas carreteras.
En 1926, el Gobierno estadounidense impulsó un sistema nacional de numeración de carreteras para facilitar los desplazamientos y mejorar las comunicaciones entre los estados.
La futura Ruta 66 aprovechó numerosos caminos ya existentes, algunos de tierra y otros prácticamente intransitables durante determinadas épocas del año.
Cyrus Avery, un empresario de Tulsa (Oklahoma), fue uno de los principales impulsores del proyecto, hasta el punto de ser conocido como el padre de la Ruta 66.
Aunque el número de la carretera quedó asignado durante el verano de 1926, el 11 de noviembre se considera la fecha oficial de su nacimiento, coincidiendo con la aprobación del sistema nacional de carreteras numeradas.
Una curiosidad poco conocida es que la carretera estuvo a punto de llamarse Ruta 60. Las disputas entre varios estados por utilizar esa numeración obligaron a buscar una alternativa. Finalmente se eligió el número 66, que terminaría convirtiéndose en uno de los más reconocibles de Estados Unidos.
La carretera no quedó completamente asfaltada hasta 1938, doce años después de su creación.
Los ocho estados de la Ruta 66 y sus lugares más emblemáticos
El recorrido histórico comenzaba en Chicago, Illinois, y terminaba en Los Ángeles, California, aunque su trazado experimentó varias modificaciones con el paso del tiempo.
La carretera atravesaba ocho estados estadounidenses y conectaba grandes ciudades con pequeñas localidades que encontraron en el tráfico una oportunidad para prosperar.
| Estado | Lugares emblemáticos |
| Illinois | Chicago y Springfield |
| Misuri | San Luis y Joplin |
| Kansas | Galena y Baxter Springs |
| Oklahoma | Tulsa y Oklahoma City |
| Texas | Amarillo y Cadillac Ranch |
| Nuevo México | Albuquerque y Santa Fe, en el trazado anterior a 1937 |
| Arizona | Flagstaff, Williams y Seligman |
| California | Needles, Barstow y Los Ángeles |
Uno de los elementos más característicos era la variedad de paisajes. Los conductores atravesaban campos agrícolas, extensas llanuras, montañas y desiertos antes de alcanzar California.
La Ruta 66 también impulsó una nueva economía vinculada al automóvil. Gasolineras, talleres, restaurantes y alojamientos comenzaron a proliferar a ambos lados de la carretera.
Muchos de estos establecimientos adoptaron una arquitectura llamativa, con enormes carteles luminosos y diseños pensados para atraer a los viajeros.
La Carretera Madre de los emigrantes durante la Gran Depresión
La Ruta 66 adquirió un significado especialmente importante durante los años treinta.
La Gran Depresión y las devastadoras tormentas de polvo del Dust Bowl arruinaron a miles de familias agrícolas del centro de Estados Unidos.
Numerosos habitantes de Oklahoma, Texas y otros estados emprendieron el viaje hacia California con la esperanza de encontrar empleo y escapar de la pobreza.
Para muchos de ellos, la Ruta 66 representaba la posibilidad de comenzar una nueva vida.
El escritor John Steinbeck reflejó aquella realidad en su novela Las uvas de la ira, publicada en 1939. Fue precisamente esta obra la que popularizó la expresión The Mother Road, traducida como la Carretera Madre.
La adaptación cinematográfica dirigida por John Ford en 1940 contribuyó a convertir aquella historia de emigración y supervivencia en un símbolo de la cultura estadounidense.
La carretera dejó de ser únicamente una infraestructura de transporte para convertirse en parte de la memoria colectiva de millones de personas.
De símbolo de supervivencia a icono de libertad
Después de la Segunda Guerra Mundial, la Ruta 66 experimentó una transformación profunda.
El crecimiento económico de Estados Unidos, la expansión de las clases medias y el aumento de las ventas de automóviles favorecieron los viajes familiares por carretera.
Durante los años cincuenta y sesenta, recorrer la Ruta 66 se convirtió en sinónimo de aventura, independencia y libertad.
Los restaurantes de carretera, los moteles con luces de neón y las gasolineras pasaron a formar parte de una estética que todavía se identifica con la América de mediados del siglo XX.
La música también desempeñó un papel fundamental.
En 1946, Bobby Troup compuso la célebre canción Route 66, popularizada inicialmente por Nat King Cole y reinterpretada posteriormente por artistas como Chuck Berry y The Rolling Stones.
Entre 1960 y 1964, una serie de televisión titulada Route 66 reforzó la asociación de la carretera con los viajes, los encuentros personales y la búsqueda de nuevas experiencias.
Décadas después, la película de animación Cars, estrenada en 2006, recuperó parte de ese universo de pueblos olvidados por las grandes autopistas.
La historia de Radiador Springs, el pueblo ficticio de la película, está inspirada en localidades reales que sufrieron las consecuencias del declive de la carretera.
Por qué desapareció oficialmente la Ruta 66 en 1985
El desarrollo de las modernas autopistas interestatales terminó condenando a la Ruta 66.
En 1956, el presidente Dwight D. Eisenhower impulsó una ambiciosa red de carreteras de alta capacidad que permitía recorrer grandes distancias con mayor rapidez y seguridad.
Las nuevas autopistas fueron sustituyendo progresivamente los antiguos tramos de la Ruta 66.
Los conductores dejaron de atravesar los centros de numerosas poblaciones, lo que provocó una caída del negocio de restaurantes, hoteles, talleres y gasolineras.
El 27 de junio de 1985, la Ruta 66 fue retirada oficialmente del sistema federal de carreteras de Estados Unidos.
Sin embargo, su desaparición administrativa no significó el final de su historia.
Asociaciones ciudadanas y organizaciones locales comenzaron a trabajar para conservar los antiguos trazados y proteger los edificios más representativos.
Aquellos esfuerzos dieron origen al movimiento de recuperación de la Ruta 66 histórica, que terminaría convirtiéndola en un importante atractivo turístico.
Los pueblos que quedaron olvidados cuando llegaron las autopistas
Uno de los episodios menos conocidos de la Ruta 66 es el impacto económico que tuvo su desaparición en pequeñas comunidades.
Durante décadas, localidades enteras habían dependido de los viajeros que utilizaban la carretera. La construcción de autopistas que evitaban sus calles provocó el cierre de numerosos establecimientos.
Un ejemplo especialmente representativo es Seligman, en Arizona.
Esta localidad vivió su época de mayor prosperidad durante los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, cuando miles de automovilistas atravesaban sus calles.
Todo cambió en 1978, cuando la Interestatal 40 permitió a los conductores evitar el pueblo.
La pérdida del tráfico afectó directamente a sus negocios, pero también impulsó una iniciativa ciudadana para recuperar el atractivo histórico de la antigua carretera.
El barbero Ángel Delgadillo se convirtió en una de las figuras más reconocidas de aquel movimiento de conservación.
Gracias al esfuerzo de los vecinos y empresarios, Seligman pasó de ser una población perjudicada por las nuevas autopistas a convertirse en uno de los destinos más emblemáticos de la Ruta 66.
Su historia demuestra que la conservación del patrimonio también puede devolver oportunidades económicas a comunidades que parecían condenadas al olvido.
¿Se puede recorrer todavía la Ruta 66?
Aunque la carretera dejó de existir oficialmente en 1985, buena parte de su recorrido histórico sigue siendo transitable.
Los viajeros pueden seguir los tramos señalizados como Historic Route 66, combinándolos con carreteras estatales y autopistas actuales.
Entre sus principales atractivos destacan el Cadillac Ranch, cerca de Amarillo, las calles históricas de Seligman, los moteles de Tucumcari y el muelle de Santa Mónica, considerado popularmente el final turístico del recorrido.
No obstante, conviene distinguir este último punto del trazado histórico original, que terminaba en Los Ángeles y fue modificado posteriormente.
Recorrer la Ruta 66 completa suele requerir entre dos y tres semanas, dependiendo de las paradas y de los desvíos necesarios para visitar los lugares históricos.
No todos los tramos originales se conservan en buenas condiciones. Algunos han desaparecido, otros se encuentran abandonados y determinadas secciones requieren circular por carreteras alternativas.
Precisamente esa combinación de historia, paisajes y pequeños pueblos constituye buena parte de su atractivo.
Estados Unidos prepara el centenario de la Ruta 66 para el 11 de noviembre de 2026
El centenario ha impulsado numerosas actividades culturales, exposiciones, encuentros de vehículos clásicos y programas de conservación histórica en diferentes estados.
Una de las celebraciones más importantes tendrá lugar en Tulsa, Oklahoma, el miércoles 11 de noviembre de 2026, coincidiendo con el Día de los Veteranos de Estados Unidos.
La ciudad, estrechamente vinculada al nacimiento de la carretera, ha organizado una jornada con actividades desde primera hora de la mañana hasta la noche.
Entre los actos previstos destacan:
- 11.00 horas: desfile del Día de los Veteranos por el centro de Tulsa.
- De 13.00 a 17.00 horas: recorrido cultural del centenario por museos y espacios históricos, con actividades gratuitas.
- De 15.00 a 18.30 horas: fiesta popular en Main Street con música y actividades.
- 17.00 horas: acto central de reconocimiento del centenario.
- De 18.00 a 19.30 horas: concierto gratuito de Bob Wills’ Texas Playboys en Guthrie Green.
- De 19.00 a 21.00 horas: concierto de Wilderado en Cain’s Ballroom, cuyas entradas ya están agotadas.
La programación busca recordar tanto la historia de la carretera como su influencia en la música y la cultura de Oklahoma.
El centenario también servirá para reivindicar la conservación de los establecimientos históricos que siguen abiertos y de los antiguos tramos que todavía pueden recorrerse.
Una carretera que se convirtió en leyenda después de desaparecer
La Ruta 66 tiene una particularidad difícil de encontrar en otras infraestructuras: lleva más de cuarenta años fuera del sistema federal de carreteras y continúa siendo una de las rutas más famosas del mundo.
Su importancia no reside únicamente en los kilómetros recorridos ni en las ciudades que conectaba.
Fue una vía de escape durante la Gran Depresión, un motor económico para numerosas localidades y un símbolo de libertad durante las décadas de expansión del automóvil.
También dejó una huella profunda en la literatura, la música y el cine.
El centenario de 2026 recuerda una etapa decisiva de la historia estadounidense, pero también plantea una cuestión sobre el valor del patrimonio: qué merece conservarse cuando el progreso convierte en obsoleto aquello que durante décadas fue imprescindible.
Cien años después de su nacimiento, la Ruta 66 demuestra que una carretera puede desaparecer de los mapas oficiales sin perder su lugar en la memoria colectiva. Sus kilómetros ya no representan la forma más rápida de llegar a California, pero siguen ofreciendo algo que las autopistas modernas difícilmente pueden sustituir: la posibilidad de viajar a través de la historia.
