A 3.000 metros bajo el sur de Tenerife, un proyecto pionero ha encontrado las tres señales que buscaba: calor, agua y roca permeable. El primer sondeo de geotermia profunda realizado en España ha detectado temperaturas superiores a los 100 grados y elevada presión en el subsuelo de Vilaflor, unos resultados que abren la posibilidad de aprovechar el calor volcánico para producir electricidad de forma continua.
El pozo está situado en la zona de Trevejos, en Vilaflor de Chasna, en la ladera sur del Teide. Los trabajos forman parte de una investigación que pretende determinar si Tenerife dispone de un recurso geotérmico suficientemente potente para explotarlo comercialmente.
El hallazgo no significa todavía que pueda construirse una central. Para saberlo serán necesarias nuevas perforaciones y pruebas capaces de determinar el caudal, la temperatura y las características reales del yacimiento.
Tres kilómetros hacia el interior de Tenerife
La perforación ha alcanzado los 3.000 metros de profundidad, una distancia comparable a colocar bajo tierra casi nueve Torres Eiffel una encima de otra.
A esas profundidades, las condiciones son completamente diferentes a las de la superficie.
Los trabajos han localizado agua caliente, temperaturas elevadas y fracturas sometidas a una fuerte presión. Son precisamente algunos de los elementos que los especialistas necesitan encontrar para confirmar la existencia de un sistema geotérmico aprovechable.
El calor procede del subsuelo volcánico de Tenerife.
La cuestión que los investigadores deben resolver ahora no es si existe energía térmica bajo la isla, sino si puede extraerse en cantidad suficiente y de manera económicamente viable para generar electricidad.
Agua por encima de los 100 grados sin hervir
Uno de los datos más llamativos del sondeo son las temperaturas superiores a 100 ºC registradas en profundidad.
En la superficie, el agua hierve aproximadamente a esa temperatura bajo condiciones atmosféricas normales. Pero a varios kilómetros bajo tierra la situación cambia.
La elevada presión permite que el agua pueda permanecer líquida a temperaturas superiores a su punto habitual de ebullición.
El fenómeno es fundamental para la geotermia profunda. Cuando esos fluidos calientes son conducidos hacia zonas de menor presión pueden utilizarse para producir vapor y, mediante turbinas, generar electricidad.
Tener agua caliente, sin embargo, no basta.
También resulta imprescindible que las rocas tengan suficiente permeabilidad para permitir la circulación del fluido y que el sistema pueda mantener un caudal adecuado.
La prueba decisiva todavía está pendiente
Los resultados obtenidos son prometedores, pero el proyecto se encuentra todavía en fase de investigación.
Será necesario realizar pruebas de producción para determinar cuánto fluido puede proporcionar realmente el sistema, a qué temperatura llega y con qué presión.
Estos datos permitirán calcular la energía que podría extraerse de forma continuada.
También están previstas otras dos perforaciones exploratorias. Su resultado será determinante para comprobar si las condiciones encontradas en el primer pozo se extienden por una zona suficientemente amplia.
La evaluación del recurso continuará durante los próximos meses y las conclusiones sobre su posible explotación comercial no se esperan hasta 2027.
Electricidad las 24 horas
La geotermia presenta una diferencia importante frente a otras energías renovables.
Una instalación solar depende de la radiación disponible y una turbina eólica necesita viento. Una central geotérmica puede producir energía durante las 24 horas del día siempre que disponga de un recurso subterráneo estable.
Esto permitiría utilizarla como generación renovable continua y gestionable.
Para Canarias, esta característica tiene especial relevancia. Los sistemas eléctricos insulares están aislados de la red peninsular y continúan dependiendo en gran medida de combustibles fósiles para garantizar el suministro.
Aprovechar el calor almacenado bajo las propias islas permitiría incorporar una fuente renovable que no depende de las condiciones meteorológicas.
El origen volcánico de Canarias puede convertirse en una ventaja energética
La actividad volcánica que dio forma a Canarias explica también su potencial geotérmico.
En determinadas zonas del archipiélago existen temperaturas elevadas relativamente cerca de la superficie en términos geológicos. El reto consiste en localizar puntos donde coincidan calor, fluidos y rocas capaces de permitir su circulación.
Los estudios realizados previamente ya habían identificado áreas prometedoras.
La perforación de Vilaflor permite ahora pasar de las estimaciones realizadas desde la superficie a mediciones directas a varios kilómetros de profundidad.
Eso convierte el proyecto en una prueba fundamental para conocer hasta dónde puede llegar la geotermia de alta temperatura en España.
Un proyecto financiado con 14,5 millones de euros
El sondeo forma parte de un proyecto desarrollado por Energía Geotérmica de Tenerife, una agrupación público-privada en la que participan instituciones y empresas especializadas en energía y vulcanología.
La iniciativa cuenta con 14,5 millones de euros de financiación procedentes del programa destinado a estudiar la viabilidad de proyectos innovadores de geotermia profunda.
Tenerife no es además el único territorio donde se investiga esta posibilidad.
Existen proyectos de exploración distribuidos por Tenerife, La Palma y Gran Canaria, con el objetivo de determinar qué zonas reúnen las condiciones necesarias para producir electricidad aprovechando el calor del subsuelo.
España apenas ha explotado la geotermia profunda
La energía geotérmica se utiliza desde hace décadas en países con condiciones geológicas especialmente favorables.
Islandia constituye uno de los ejemplos más conocidos, pero también existen centrales geotérmicas en Italia, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Indonesia o Kenia.
España dispone de instalaciones que utilizan geotermia para climatización y aprovechamientos térmicos, pero no cuenta actualmente con producción comercial de electricidad mediante geotermia profunda de alta temperatura.
El proyecto de Tenerife pretende comprobar si esa situación puede cambiar.
Si las siguientes perforaciones confirman que el recurso es suficiente, la isla podría convertirse en el primer territorio español en producir electricidad comercial aprovechando directamente el calor profundo de la Tierra.
La respuesta definitiva llegará bajo tierra
El primer pozo ha proporcionado señales favorables, pero todavía falta responder a la pregunta decisiva: cuánta energía puede extraerse realmente del subsuelo de Tenerife y durante cuánto tiempo.
Las próximas perforaciones deberán confirmar que el recurso no es un fenómeno localizado y que existe suficiente circulación de fluidos para sostener una futura explotación.
Hasta entonces, el proyecto seguirá siendo una investigación y no una futura central garantizada.
Pero los 3.000 metros perforados en Vilaflor ya han permitido comprobar algo que hasta hace poco se conocía principalmente mediante modelos y estudios indirectos: bajo la ladera sur del Teide existe calor, agua y permeabilidad, los tres ingredientes que podrían convertir el subsuelo volcánico de Tenerife en una nueva fuente de electricidad renovable.
