Investigadores estadounidenses identifican tres proteínas humanas que ayudan al virus a permanecer inactivo en determinadas células. El hallazgo abre una nueva vía para desarrollar tratamientos destinados a eliminar los reservorios del VIH.
Un equipo de científicos de la Universidad de Carolina del Norte, en Estados Unidos, ha descubierto un mecanismo molecular que permite al VIH permanecer oculto en el organismo, incluso cuando los medicamentos antirretrovirales mantienen controlada la infección. La investigación identifica tres proteínas humanas que actúan conjuntamente para mantener el virus en estado latente, uno de los principales obstáculos para conseguir su eliminación definitiva.
El descubrimiento, divulgado el 24 de octubre de 2026, aporta nuevas pistas sobre la persistencia del virus en determinadas células del sistema inmunitario y del cerebro. Los resultados podrían contribuir al desarrollo de futuras estrategias terapéuticas, aunque todavía no representan una cura.
Tres proteínas ayudan al VIH a permanecer inactivo
Los investigadores han identificado una interacción entre las proteínas ENL, USP7 y BRD4, que colaboran para mantener silenciada la actividad del VIH dentro de las células infectadas.
Hasta ahora, se consideraba que ENL favorecía la activación de determinados procesos relacionados con el virus. Sin embargo, el nuevo estudio demuestra que también desempeña una función esencial en el mantenimiento de su estado latente.
Los experimentos revelaron que, al bloquear la actividad de ENL o USP7, los científicos consiguieron reactivar el VIH que permanecía inactivo en células obtenidas de personas que recibían tratamiento antirretroviral.
Este resultado se observó tanto en células inmunitarias de la sangre como en la microglía, un tipo de célula presente en el sistema nervioso central.
Por qué el VIH no desaparece con los tratamientos actuales
Los medicamentos antirretrovirales han transformado el pronóstico de las personas con VIH. Cuando funcionan correctamente, pueden reducir la cantidad de virus en sangre hasta niveles indetectables y evitar su transmisión sexual.
Sin embargo, el tratamiento no elimina todos los reservorios virales.
El VIH puede integrar su material genético en determinadas células y permanecer inactivo durante largos periodos. Mientras se encuentra en ese estado, produce pocas o ninguna de las proteínas virales que facilitarían su identificación.
Estos reservorios explican por qué, en la mayoría de los casos, el virus vuelve a multiplicarse si se interrumpe el tratamiento.
La nueva investigación ayuda a comprender uno de los procesos celulares que permiten mantener esa infección silenciosa.
Una posible vía para investigar la cura del VIH
El equipo científico considera que actuar sobre las proteínas ENL o USP7 podría permitir que parte del virus oculto vuelva a activarse y resulte más accesible a futuras estrategias de eliminación.
Esta aproximación se relaciona con las investigaciones que buscan despertar el VIH latente para después destruir las células infectadas.
No obstante, reactivar el virus no significa eliminarlo. Los investigadores todavía deben determinar si intervenir sobre este mecanismo es seguro y si puede combinarse con otros tratamientos para reducir los reservorios de forma duradera.
Además, las proteínas identificadas participan en otros procesos celulares, por lo que su manipulación podría provocar efectos no deseados.
El estudio también plantea posibles aplicaciones en la investigación del cáncer, debido a la participación de BRD4 en determinados procesos relacionados con el crecimiento tumoral.
El descubrimiento no modifica los tratamientos actuales ni permite hablar de una cura próxima. Su principal aportación consiste en identificar una nueva vulnerabilidad del mecanismo que mantiene oculto al VIH, un paso que podría resultar relevante para desarrollar terapias capaces de actuar donde los medicamentos actuales no consiguen eliminar la infección.
