El fabricante de maquinaria para semiconductores se beneficia del auge de la inteligencia artificial y aumenta su influencia sobre la economía neerlandesa. ING advierte de que depender cada vez más de una sola empresa también supone un riesgo.
Una sola empresa y su red de proveedores podrían representar el 2,2% de la actividad económica de Países Bajos en 2026. Se trata de ASML, el fabricante neerlandés de maquinaria para producir los chips más avanzados, cuya expansión está convirtiendo la inteligencia artificial en uno de los grandes motores de crecimiento industrial del país.
La estimación procede de un análisis de ING publicado el lunes 26 de octubre de 2026. Según los economistas de la entidad, ASML podría generar directamente el 1,6% del valor añadido de la economía neerlandesa, frente al 1,3% registrado en 2025. Al incorporar la actividad de sus proveedores nacionales y las inversiones relacionadas con la compañía, el impacto estimado asciende al 2,2%.
La cifra refleja una transformación económica excepcional. Mientras Europa intenta reducir su distancia tecnológica respecto a Estados Unidos y Asia, Países Bajos dispone de una multinacional que controla una tecnología esencial para fabricar los semiconductores utilizados en los sistemas de inteligencia artificial.
El crecimiento, no obstante, también tiene una contrapartida: cuanto mayor sea la influencia de ASML, más expuesta estará la economía neerlandesa a sus resultados y a las fluctuaciones del mercado mundial de chips.
Cómo ha llegado ASML a representar hasta el 2,2% de la economía neerlandesa
La evolución de ASML durante las últimas tres décadas permite comprender la magnitud de su crecimiento.
En 1995, la actividad directa de la compañía equivalía aproximadamente al 0,1% del valor añadido de Países Bajos. En 2025, esa participación había aumentado hasta el 1,3%, y las previsiones de ING apuntan a un nuevo avance durante 2026.
La multinacional no solo genera actividad económica mediante la fabricación y venta de maquinaria. También compra componentes, contrata servicios especializados y realiza inversiones que benefician a numerosas empresas neerlandesas.
El informe distingue tres vías principales de contribución económica.
| Contribución económica de ASML | Estimación para 2026 |
| Actividad directa de la compañía | 1,6% |
| Actividad de proveedores nacionales | 0,4% |
| Efecto de las inversiones relacionadas | 0,2% |
| Impacto económico conjunto | 2,2% |
Los porcentajes representan la contribución estimada al valor añadido bruto nacional, una magnitud económica relacionada con la riqueza generada por la producción de bienes y servicios.
No significa que ASML facture el equivalente al 2,2% de toda la economía, ni que esa cantidad corresponda exclusivamente a sus beneficios.
La diferencia resulta relevante porque permite medir el alcance de una compañía más allá de sus instalaciones y trabajadores.
En el caso de ASML, los proveedores de componentes de precisión, las empresas de ingeniería y las inversiones industriales amplifican su influencia sobre la economía nacional.
Para elaborar las estimaciones de 2026, ING ha utilizado las previsiones de crecimiento y una referencia de facturación de aproximadamente 44.500 millones de euros.
Qué fabrica ASML y por qué es esencial para la inteligencia artificial
ASML es una de las empresas tecnológicas más importantes del mundo, aunque sus productos apenas son conocidos fuera de la industria de los semiconductores.
Su negocio consiste en desarrollar y fabricar máquinas utilizadas para producir chips electrónicos. Estos componentes están presentes en ordenadores, teléfonos móviles, automóviles y centros de datos.
La compañía destaca especialmente por sus sistemas de litografía ultravioleta extrema, conocidos como EUV, que permiten crear estructuras microscópicas sobre las obleas de silicio empleadas en los procesadores avanzados.
Esta tecnología resulta fundamental para fabricar muchos de los chips más sofisticados y ASML es su único proveedor comercial.
La creciente demanda de inteligencia artificial ha multiplicado las inversiones en infraestructura informática. Las grandes compañías tecnológicas necesitan procesadores cada vez más potentes para entrenar modelos, ejecutar aplicaciones y ampliar sus centros de datos.
Fabricantes de semiconductores como TSMC, Samsung e Intel necesitan maquinaria especializada para aumentar su capacidad productiva.
Ahí se encuentra la ventaja competitiva de ASML.
La empresa no fabrica directamente los chips de inteligencia artificial, pero suministra algunas de las máquinas imprescindibles para producirlos.
Esta posición dentro de la cadena tecnológica mundial explica por qué el crecimiento de la inteligencia artificial beneficia de manera tan significativa a una compañía industrial europea.
ING advierte de que los resultados de ASML pueden influir en el crecimiento nacional
El peso adquirido por ASML ha llevado a los economistas a observar sus resultados desde una perspectiva que supera el análisis empresarial convencional.
Bert Colijn, economista jefe de ING, considera que la compañía ha alcanzado una dimensión suficiente para que la evolución de sus resultados trimestrales proporcione indicaciones relevantes sobre el crecimiento de la economía neerlandesa.
La observación refleja una situación poco frecuente: los cambios en la actividad de una sola multinacional pueden llegar a influir de manera apreciable en las cifras económicas de todo un país.
El efecto no depende únicamente de las ventas de ASML.
Cuando recibe más pedidos, también puede aumentar sus compras a proveedores, contratar nuevos trabajadores y destinar mayores recursos a investigación y ampliaciones industriales.
Estas decisiones generan actividad en otras empresas y sectores.
Por el contrario, una caída significativa de los pedidos podría reducir la producción de sus proveedores y frenar determinadas inversiones.
ASML se ha convertido así en un factor relevante para comprender la evolución de la industria y el crecimiento económico de Países Bajos.
La compañía prevé ampliar su capacidad de producción en 2027 y 2028
Las perspectivas de crecimiento de ASML están estrechamente vinculadas a las inversiones mundiales en semiconductores.
La empresa ha anunciado planes para aumentar su capacidad productiva un 30% en 2027 y otro 30% en 2028, con el objetivo de responder a la demanda de maquinaria avanzada.
La expansión representa un desafío industrial considerable.
Los sistemas de litografía requieren miles de componentes extremadamente precisos, desarrollados por proveedores especializados y sometidos a procesos de fabricación complejos.
Por ese motivo, ampliar la producción no depende exclusivamente de construir nuevas instalaciones.
También exige incrementar la disponibilidad de componentes, contratar profesionales cualificados y coordinar una cadena internacional de suministro.
La empresa está ampliando sus instalaciones en la región de Eindhoven, donde proyecta espacios con capacidad para albergar hasta 20.000 trabajadores.
Esa cifra corresponde a la capacidad prevista de las instalaciones y no implica la contratación inmediata de 20.000 empleados.
La expansión puede beneficiar al empleo y a numerosas empresas auxiliares, pero también aumenta la presión sobre la disponibilidad de vivienda, las infraestructuras y el mercado laboral de la región.
La escasez de ingenieros y otros especialistas tecnológicos constituye uno de los obstáculos que podrían limitar el ritmo de crecimiento.
El precedente de Nokia en Finlandia preocupa a los economistas
La elevada contribución económica de ASML ha llevado a ING a recuperar un precedente significativo de la industria tecnológica europea: el caso de Nokia.
A comienzos de siglo, el fabricante de teléfonos móviles llegó a representar aproximadamente el 3,8% de la economía de Finlandia.
Durante aquellos años, Nokia era una de las grandes multinacionales tecnológicas europeas y su éxito impulsaba la actividad industrial, las exportaciones y la investigación.
La situación cambió con la transformación del mercado de los teléfonos móviles y el auge de los teléfonos inteligentes.
La compañía perdió competitividad frente a nuevos rivales y su contribución económica descendió hasta aproximadamente el 0,5% una década después.
El retroceso afectó al crecimiento y a la productividad de Finlandia, poniendo de manifiesto los riesgos asociados a una elevada concentración empresarial.
ING considera que el caso ofrece una advertencia para Países Bajos, aunque las circunstancias de ASML son diferentes.
El fabricante neerlandés opera en un mercado industrial con enormes barreras tecnológicas, inversiones muy elevadas y una posición competitiva difícil de reproducir.
Además, la economía neerlandesa está más diversificada de lo que estaba la finlandesa durante la etapa de mayor dependencia de Nokia.
La comparación no implica que ASML vaya a sufrir una crisis semejante.
El mensaje es otro: una empresa puede convertirse en una fuente extraordinaria de prosperidad y, al mismo tiempo, aumentar la vulnerabilidad de una economía si su actividad se concentra demasiado.
China y las restricciones comerciales representan otro riesgo
La creciente rivalidad tecnológica entre Estados Unidos y China introduce incertidumbre en las perspectivas de ASML.
Las restricciones internacionales a la exportación de determinadas tecnologías avanzadas afectan directamente a la compañía neerlandesa.
ASML no puede vender a China sus sistemas de litografía más sofisticados y necesita autorizaciones para exportar otros equipos sujetos a controles.
Estas limitaciones responden a la importancia estratégica de los semiconductores para la inteligencia artificial, la industria y determinadas aplicaciones militares.
La compañía se encuentra en una situación particular.
Su tecnología resulta esencial para muchos fabricantes mundiales, pero esa relevancia también la convierte en una empresa especialmente expuesta a las decisiones de los gobiernos.
Las restricciones pueden reducir las oportunidades comerciales en determinados mercados, mientras que las tensiones internacionales también amenazan el suministro de componentes procedentes de otros países.
Una interrupción importante de la cadena de suministro podría dificultar sus planes de expansión incluso si la demanda mundial de maquinaria continuase creciendo.
Por tanto, el futuro de ASML no depende únicamente de su capacidad tecnológica, sino también de la evolución del comercio internacional y de las decisiones regulatorias.
ASML supera los 500.000 millones de euros de valor bursátil
El crecimiento de la compañía también se refleja en los mercados financieros.
Según las cifras recogidas en el análisis publicado el 26 de octubre, ASML alcanzaba una capitalización bursátil aproximada de 547.000 millones de euros, situándose como la empresa cotizada más valiosa de Europa.
Su facturación durante 2025 ascendió a unos 33.700 millones de euros, una cantidad equivalente aproximadamente a la mitad de los ingresos del conjunto de la industria neerlandesa de maquinaria.
La valoración bursátil refleja las expectativas de los inversores sobre el crecimiento futuro de la compañía, aunque no debe confundirse con su contribución anual a la economía.
También pone de manifiesto el valor que el mercado concede a las empresas capaces de suministrar tecnología difícilmente sustituible.
En un sector dominado por grandes grupos estadounidenses y asiáticos, ASML representa uno de los activos industriales más estratégicos de Europa.
Su liderazgo permite a Países Bajos beneficiarse de la expansión de la inteligencia artificial sin necesidad de competir directamente con los mayores desarrolladores de modelos o plataformas digitales.
El reto de Países Bajos es aprovechar el éxito de ASML sin depender exclusivamente de él
El análisis de ING sitúa a Países Bajos en una posición singular dentro de Europa.
Mientras numerosas economías europeas tratan de reforzar su presencia en las tecnologías de mayor crecimiento, el país cuenta con una compañía imprescindible para fabricar buena parte de los semiconductores avanzados.
El beneficio económico se extiende a proveedores, profesionales cualificados, centros de investigación y empresas industriales que forman parte de su ecosistema.
Pero el crecimiento de ASML también plantea un desafío de largo plazo.
Para reducir los riesgos de concentración, Países Bajos necesita aprovechar ese liderazgo tecnológico para desarrollar nuevas empresas, fortalecer sus capacidades industriales y diversificar las actividades vinculadas a los semiconductores.
La expansión de la inteligencia artificial ofrece una oportunidad excepcional, aunque su evolución futura seguirá condicionada por la demanda mundial de chips, los ciclos de inversión y las tensiones geopolíticas.
Que una sola empresa y su entorno puedan representar el 2,2% de la economía de un país demuestra la extraordinaria influencia que han adquirido determinadas tecnologías industriales. El verdadero desafío para Países Bajos no será únicamente conseguir que ASML siga creciendo, sino transformar su éxito en una prosperidad más amplia y duradera, capaz de mantenerse incluso cuando cambie el ciclo tecnológico.
