Anthropic

Anthropic, la compañía de inteligencia artificial responsable de Claude, ha incluido una advertencia poco habitual en el prospecto de su próxima salida a bolsa: las decisiones del Gobierno de Estados Unidos pueden perjudicar sus ingresos, su reputación y sus relaciones con clientes y socios privados en todo el mundo.

La advertencia aparece mientras la empresa prepara una de las operaciones bursátiles más ambiciosas de los últimos años. Anthropic estudia comenzar a cotizar antes del Día de Acción de Gracias, el 26 de noviembre, con una valoración que podría situarse entre 1,8 y 2 billones de dólares.

La compañía podría comenzar la comercialización formal de la oferta pública inicial durante la semana del 9 de noviembre, aunque el calendario definitivo todavía puede modificarse.

La operación situaría a Anthropic entre las empresas tecnológicas más valiosas del mundo y convertiría su debut bursátil en uno de los mayores de la historia.

Los contratos públicos apenas representan el 1% de sus ingresos

Lo llamativo de la advertencia es que la exposición directa de Anthropic al Gobierno estadounidense es relativamente pequeña.

Los contratos con organismos públicos representan menos del 1% de los ingresos anuales de la compañía.

Sin embargo, Anthropic considera que las decisiones de Washington pueden provocar consecuencias mucho más amplias.

Una restricción gubernamental sobre sus modelos puede afectar a la percepción de clientes privados, empresas internacionales, proveedores de servicios en la nube e inversores.

El prospecto advierte de que determinadas actuaciones oficiales podrían provocar daños reputacionales, pérdida de contratos o dificultades para mantener relaciones comerciales incluso con compañías que no tienen ninguna vinculación con el Gobierno federal.

Anthropic ya ha sufrido restricciones de Washington

La preocupación de la compañía no es únicamente teórica.

Durante 2026, Anthropic ha mantenido una relación especialmente complicada con diferentes organismos de la Administración estadounidense.

En febrero, el presidente Donald Trump ordenó a las agencias federales dejar de utilizar los modelos de la compañía.

Posteriormente, el Departamento de Defensa calificó a Anthropic como un posible riesgo para la cadena de suministro relacionada con la seguridad nacional.

La decisión abrió una disputa entre la empresa y la Administración y generó dudas entre algunas organizaciones que dependían de sus modelos de inteligencia artificial.

La compañía considera que este tipo de actuaciones puede transmitir al mercado la impresión de que utilizar sus servicios supone asumir un riesgo regulatorio adicional.

Las restricciones llegaron también a sus modelos de IA

Uno de los episodios más graves llegó en junio, cuando el Departamento de Comercio de Estados Unidos impuso controles de exportación sobre dos de los modelos más avanzados de Anthropic.

La empresa tuvo que restringir temporalmente su disponibilidad, incluso para determinados clientes privados.

Las restricciones fueron posteriormente retiradas, pero el episodio demostró hasta qué punto una decisión administrativa puede alterar rápidamente las operaciones de una empresa dedicada a la inteligencia artificial.

Anthropic utiliza esta experiencia en su documentación para inversores como ejemplo de los riesgos a los que podría enfrentarse nuevamente en el futuro.

La compañía advierte de que nuevas limitaciones podrían afectar a la disponibilidad de sus productos, reducir sus ingresos o dificultar sus relaciones comerciales internacionales.

Una valoración cercana a los dos billones de dólares

La advertencia regulatoria llega en un momento decisivo para Anthropic.

La compañía está preparando una salida a bolsa que podría valorar el negocio en hasta 2 billones de dólares, una cifra muy superior a la alcanzada en sus últimas rondas privadas de financiación.

Los posibles inversores manejan actualmente valoraciones comprendidas entre 1,8 y 2 billones.

Si la operación se completa en esos niveles, Anthropic protagonizaría una de las mayores salidas a bolsa realizadas hasta ahora por una compañía tecnológica.

El extraordinario crecimiento del negocio de la inteligencia artificial explica gran parte de estas expectativas.

Los ingresos de Anthropic han aumentado rápidamente durante los últimos años gracias a la expansión de Claude entre empresas, desarrolladores y grandes proveedores tecnológicos.

Sin embargo, ese crecimiento también está acompañado de unos costes extraordinariamente elevados.

Las pérdidas siguen siendo enormes

El prospecto muestra una compañía que crece a gran velocidad, pero que necesita cantidades igualmente extraordinarias de capital para desarrollar y operar sus modelos.

Anthropic registró alrededor de 4.600 millones de dólares de ingresos en 2025, frente a los 386 millones del ejercicio anterior.

Al mismo tiempo, sus pérdidas operativas superaron los 8.000 millones de dólares.

La pérdida neta alcanzó aproximadamente 42.000 millones, aunque buena parte de esa cantidad estuvo relacionada con ajustes contables vinculados a instrumentos financieros y al aumento de la valoración de la propia empresa.

La infraestructura constituye uno de los principales desafíos financieros.

Entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial de última generación exige enormes cantidades de capacidad de procesamiento, centros de datos y energía.

Anthropic mantiene acuerdos de gran escala con compañías como Amazon y Google, que además figuran entre sus principales inversores y socios tecnológicos.

El propio prospecto advierte de los peligros de la inteligencia artificial

La documentación entregada a los potenciales inversores contiene otro elemento poco habitual.

Anthropic dedica una parte considerable del prospecto a describir los riesgos que podrían generar sus propias tecnologías.

La compañía reconoce que los sistemas de inteligencia artificial cada vez más avanzados podrían comportarse de formas inesperadas y llegar a representar riesgos graves si no pueden ser controlados adecuadamente.

Entre los escenarios contemplados se encuentran sistemas capaces de ocultar información, resistirse a determinadas instrucciones o ser utilizados de manera maliciosa.

La empresa llega a reconocer que el desarrollo futuro de la inteligencia artificial podría plantear riesgos catastróficos o existenciales para la humanidad.

Estas advertencias encajan con la posición que Anthropic y su consejero delegado, Dario Amodei, han defendido durante los últimos años sobre la necesidad de reforzar la seguridad de los modelos más avanzados.

Una salida a bolsa bajo el foco político

La futura cotización de Anthropic llegará, por tanto, acompañada de una combinación poco habitual de enorme crecimiento, fuertes pérdidas, riesgos tecnológicos y tensiones políticas.

La compañía necesita convencer a los inversores de que puede continuar expandiéndose a gran velocidad mientras controla sus costes y mantiene acceso estable a la infraestructura informática necesaria.

Al mismo tiempo, tendrá que demostrar que sus conflictos con Washington no acabarán extendiéndose al resto de su negocio.

El hecho de que menos del 1% de los ingresos proceda de contratos públicos no elimina el problema.

Para Anthropic, el verdadero riesgo es que una decisión del Gobierno estadounidense pueda influir en cómo bancos, empresas tecnológicas, administraciones extranjeras y grandes corporaciones perciben la estabilidad de utilizar sus modelos.

Con una posible valoración próxima a los 2 billones de dólares, ese riesgo regulatorio se ha convertido ahora en una de las cuestiones que los inversores tendrán que valorar antes de una de las salidas a bolsa más esperadas del sector de la inteligencia artificial.

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