Taipéi, Taiwán

Taiwán ha recibido sus dos primeros cazas F-16V Block 70 de nueva fabricación, correspondientes al pedido de 66 aeronaves adquirido a Estados Unidos para modernizar su Fuerza Aérea. Los aviones aterrizaron el 2 de octubre en la base aérea de Chihhang, en el condado oriental de Taitung, tras varios años de retrasos en el programa.

Las aeronaves, identificadas con los números 6727 y 6728, forman parte de una operación valorada en aproximadamente 8.000 millones de dólares aprobada por Washington en 2019. La llegada supone el comienzo efectivo de las entregas de uno de los principales programas de modernización militar de Taiwán.

Los nuevos aparatos habían partido de Estados Unidos en agosto y permanecieron varias semanas en Hawái antes de continuar hacia Guam y, posteriormente, hacia Taiwán.

El ministro de Defensa taiwanés, Wellington Koo, ha adelantado que está previsto que lleguen más unidades antes de que termine 2026.

Una entrega que debía haber comenzado en 2023

La incorporación de los nuevos cazas acumula un considerable retraso respecto al calendario original.

Taiwán esperaba comenzar a recibir los F-16V Block 70 en 2023 y completar inicialmente las entregas a finales de 2026. Sin embargo, problemas industriales, dificultades en las cadenas de suministro y los trabajos de integración y pruebas de diferentes sistemas obligaron a modificar el programa.

Las autoridades taiwanesas señalaron anteriormente que la integración del software, el cableado y los nuevos equipos electrónicos había requerido pruebas adicionales.

La llegada de los primeros aparatos se produce así unos tres años después de la fecha inicialmente prevista para comenzar las entregas.

Según el calendario actualmente manejado por Taiwán, más aviones llegarán durante los últimos meses de este año y el resto de la flota continuará incorporándose durante 2027 y 2028.

Taiwán contará con más de 200 F-16

Los 66 nuevos cazas no sustituyen completamente a los F-16 que Taiwán ya tiene en servicio, sino que se sumarán a una importante flota previamente modernizada.

La Fuerza Aérea taiwanesa opera actualmente más de 140 F-16A/B adquiridos durante la década de 1990 y posteriormente actualizados al estándar F-16V.

Cuando finalice la entrega de los nuevos Block 70, Taiwán dispondrá de más de 200 aeronaves de la familia F-16, convirtiendo este modelo en uno de los pilares fundamentales de su defensa aérea.

Los nuevos aparatos serán asignados a la 7ª Ala de Caza Táctica, con sede precisamente en la base aérea de Chihhang, situada en la costa oriental de la isla.

Esta ubicación permite a Taiwán distribuir parte de sus fuerzas aéreas lejos de las principales bases situadas en la costa occidental, mucho más próxima a China continental.

Qué diferencia al F-16V Block 70

El F-16V Block 70 representa una evolución considerable respecto a las versiones originales del conocido caza estadounidense.

Aunque mantiene la arquitectura básica del F-16, incorpora una nueva célula y sistemas electrónicos mucho más modernos.

Uno de sus principales elementos es el radar AN/APG-83 AESA, un sistema de barrido electrónico activo que mejora la capacidad para detectar, seguir y atacar múltiples objetivos.

Los aviones incorporan también nuevos sistemas de misión, comunicaciones y guerra electrónica, además de depósitos de combustible conformados que aumentan su autonomía sin ocupar los puntos externos destinados al armamento.

También incluyen modificaciones estructurales y un tren de aterrizaje reforzado destinados a aumentar la vida útil de las aeronaves.

Estas características diferencian a los Block 70 recién construidos de los F-16A/B taiwaneses que han sido modernizados posteriormente al estándar F-16V.

La presión militar china marca el contexto de la entrega

La incorporación de los nuevos cazas se produce en un momento de elevada tensión en el estrecho de Taiwán.

China considera a Taiwán parte de su territorio y mantiene que la reunificación deberá producirse eventualmente, sin renunciar al uso de la fuerza. Las autoridades de Taipéi rechazan las reclamaciones de soberanía de Pekín.

En los últimos años, el Ejército chino ha incrementado considerablemente sus operaciones aéreas y navales alrededor de la isla, con vuelos de cazas, bombarderos y drones y ejercicios militares cada vez más frecuentes.

La Fuerza Aérea taiwanesa mantiene por ello una actividad constante de vigilancia y respuesta ante los movimientos militares chinos en sus proximidades.

El presidente taiwanés, Lai Ching-te, calificó la llegada de los nuevos F-16 como un paso importante para reforzar las capacidades de defensa aérea de la isla y defendió el aumento de la capacidad militar como instrumento para reducir el riesgo de un conflicto.

Estados Unidos mantiene su papel como principal proveedor de armas

Washington no mantiene relaciones diplomáticas oficiales con Taiwán, pero continúa siendo su principal proveedor internacional de armamento.

La legislación estadounidense establece además un marco para proporcionar a la isla medios destinados a garantizar su capacidad de autodefensa.

Las ventas de armas estadounidenses a Taiwán constituyen desde hace décadas uno de los principales puntos de fricción entre Washington y Pekín.

China protesta habitualmente contra estas operaciones y exige a Estados Unidos que interrumpa su cooperación militar con Taipéi.

Estados Unidos, por su parte, sostiene que su política respecto a Taiwán no ha cambiado y continúa vinculándola a la Ley de Relaciones con Taiwán, los tres comunicados conjuntos entre Washington y Pekín y las denominadas Seis Garantías.

Una pieza clave de la modernización militar taiwanesa

La llegada de los primeros F-16V permitirá iniciar ahora los procedimientos de aceptación, formación y adaptación necesarios antes de que los aviones alcancen plenamente su capacidad operativa.

Pilotos y personal de mantenimiento deberán completar programas específicos de transición al nuevo modelo.

El Ministerio de Defensa taiwanés también está reorganizando unidades y estructuras para integrar progresivamente los 66 cazas.

El programa permitirá sustituir o complementar aeronaves más antiguas y reforzar especialmente la capacidad de combate aéreo de Taiwán frente a una Fuerza Aérea china que durante los últimos años ha incorporado cazas modernos como el J-20.

Después de años de retrasos, la llegada de los dos primeros aparatos convierte finalmente el programa F-16V Block 70 en una capacidad tangible para Taiwán. Las próximas entregas determinarán ahora la velocidad con la que la isla podrá completar una de las mayores renovaciones de su Fuerza Aérea de las últimas décadas.

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