Un hallazgo paleontológico excepcional ha salido a la luz en Gipuzkoa. Los restos de un león de las cavernas descubiertos en una cueva del macizo de Arno, en Mendaro, constituyen el único esqueleto completo conocido en la península ibérica de un ejemplar subadulto de esta especie extinguida. Los estudios realizados hasta ahora indican que el animal murió hace unos 31.500 años.
El ejemplar, presentado en Gordailua, el Centro de Colecciones Patrimoniales de Gipuzkoa, pertenecía probablemente a un macho de entre dos y tres años. Su estado de conservación convierte el hallazgo en una pieza de gran valor científico, ya que permitirá estudiar mejor el crecimiento y desarrollo del Panthera spelaea, uno de los grandes depredadores del Pleistoceno.
El hallazgo se produjo en 2023 en una cueva de Mendaro
Los restos fueron localizados en marzo de 2023 por integrantes de Burumendi Espeleologia Taldea, que encontraron una nueva galería en la cavidad conocida como Ormola Bide Ondoko Leizea. Durante la exploración detectaron huesos del animal, algunos todavía en conexión anatómica, y comunicaron el descubrimiento a la Diputación Foral de Gipuzkoa, a la Sociedad de Ciencias Aranzadi y a la Universidad del País Vasco.
La recuperación no fue sencilla. El esqueleto estaba disperso en una zona irregular de poco más de dos metros por uno, dentro de una galería estrecha y de difícil acceso. Los trabajos de extracción se desarrollaron entre diciembre de 2023 y marzo de 2024 con un sistema de cuerdas diseñado para sacar los fósiles sin dañarlos.
Una pieza clave para conocer mejor una especie extinguida
Los análisis han identificado los restos como pertenecientes a Panthera spelaea spelaea, una subespecie del Pleistoceno Superior. Además de la datación por radiocarbono, el estudio de los caninos y del desarrollo de los huesos ha permitido estimar la edad y el sexo del ejemplar.
Los investigadores consideran que este descubrimiento puede aportar información valiosa sobre una especie extinguida hace entre 14.000 y 12.000 años y poco representada en el registro fósil de la península. El esqueleto seguirá siendo objeto de estudio y ya se han tomado muestras para futuros análisis, incluidos trabajos de ADN.
