Kenia ha confirmado su primer caso de ébola después de que un ciudadano keniano falleciera en Nairobi tras viajar desde la República Democrática del Congo, donde se encontraba enfermo. Las autoridades sanitarias han activado el rastreo de contactos y reforzado la vigilancia para evitar nuevos contagios.
El paciente había vivido durante años en el Congo y comenzó a presentar síntomas allí. Tras recibir atención en varios centros sanitarios, viajó por carretera hasta Uganda y posteriormente tomó un vuelo desde Kampala con destino a Nairobi.
Llegó a la capital keniana el 3 de octubre y fue trasladado a un hospital, donde quedó aislado rápidamente ante la sospecha de una enfermedad hemorrágica.
Las pruebas realizadas por el Laboratorio Nacional de Referencia de Virología y el Instituto de Investigación Médica de Kenia confirmaron la infección por virus Bundibugyo, perteneciente al grupo de virus que causan la enfermedad por ébola.
Murió dos días después de llegar a Nairobi
Pese al tratamiento de apoyo recibido, el paciente murió durante la noche del 5 de octubre.
Su entierro se llevó a cabo al día siguiente siguiendo los protocolos especiales establecidos para los fallecidos por ébola, destinados a reducir el riesgo de transmisión durante la manipulación del cuerpo.
El Gobierno keniano notificó oficialmente el caso a la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 6 de octubre.
Kenia se convierte así en el cuarto país que confirma casos de enfermedad por virus Bundibugyo, mientras la República Democrática del Congo continúa intentando contener un grave brote iniciado este año.
Buscan a los pasajeros que viajaron con el paciente
Uno de los principales objetivos de las autoridades es reconstruir todos los movimientos realizados por el enfermo desde que abandonó el Congo.
El hombre viajó por carretera hasta Kampala antes de embarcar en un avión con destino a Nairobi.
Las autoridades kenianas han iniciado el seguimiento de pasajeros, miembros de la tripulación, familiares, trabajadores sanitarios y otras personas que pudieron tener contacto con él.
Entre los contactos identificados se encuentran familiares y profesionales sanitarios que participaron en su atención.
El Ministerio de Salud también trata de determinar cómo pudo superar los controles sanitarios realizados durante el viaje pese a llevar varias semanas enfermo.
Fiebre, debilidad y hemorragias
Cuando llegó al hospital de Nairobi, el paciente presentaba varios síntomas compatibles con el ébola.
Entre ellos figuraban fiebre, escalofríos, fatiga intensa, debilidad, dolores musculares y dolor de garganta, además de hemorragias bajo la piel en algunos puntos donde había recibido inyecciones.
Ante ese cuadro, los sanitarios procedieron a aislarlo y realizaron las pruebas que posteriormente confirmaron la infección.
La enfermedad por ébola se transmite principalmente a través del contacto directo con sangre u otros fluidos corporales de personas infectadas.
Kenia pide evitar el pánico
El ministro de Salud keniano, Aden Duale, ha pedido tranquilidad a la población y ha asegurado que el país dispone de mecanismos preparados para responder al caso.
Las autoridades han intensificado el control en los puntos de entrada al país, la vigilancia epidemiológica y el seguimiento de las personas que estuvieron en contacto con el fallecido.
Kenia llevaba meses preparándose ante la posibilidad de que el brote cruzara sus fronteras.
Desde mayo, el país ha sometido a controles sanitarios a más de 652.000 viajeros, ha analizado 267 muestras sospechosas y ha formado a alrededor de 5.000 profesionales sanitarios en prevención y tratamiento del ébola.
También se han identificado unidades de aislamiento en 27 condados considerados de alto riesgo.
El brote del Congo supera los 4.000 muertos
El caso llega en plena expansión de una de las epidemias de ébola más graves registradas en la República Democrática del Congo.
Los últimos datos disponibles sitúan el brote por encima de los 8.000 casos confirmados y los 4.000 fallecidos, lo que lo convierte en el más grave registrado hasta ahora en el país y en uno de los mayores brotes de ébola de la historia.
El virus responsable pertenece a la especie Bundibugyo, detectada por primera vez en Uganda en 2007.
Uganda también registró casos durante 2026, aunque dio por terminado su último brote en agosto después de completar el periodo establecido sin nuevas infecciones.
La OMS trabaja ahora con el Gobierno keniano y otras organizaciones internacionales para reforzar el rastreo de contactos, las pruebas diagnósticas y los mecanismos de respuesta rápida.
Por el momento, no se ha confirmado transmisión comunitaria dentro de Kenia. El principal objetivo de las autoridades es localizar rápidamente a todas las personas que pudieron estar expuestas al paciente y evitar que el caso importado origine una cadena de contagios.
