Aramco en Riad

Los hutíes de Yemen han reivindicado un ataque con varios misiles balísticos y drones contra instalaciones de Saudi Aramco en Riad, en un nuevo episodio de la escalada militar que enfrenta al movimiento yemení con Arabia Saudí. La ofensiva vuelve a situar las infraestructuras energéticas saudíes en el centro del conflicto y aumenta la preocupación por la seguridad del suministro de petróleo en la región.

El portavoz militar hutí, Yahya Sarea, aseguró que la operación alcanzó los objetivos previstos y afirmó que los impactos provocaron incendios en las instalaciones atacadas.

Sin embargo, hasta el momento no existe confirmación independiente de que los proyectiles alcanzaran directamente las instalaciones de la petrolera estatal. Testigos observaron durante el sábado una gran columna de humo y llamas en las inmediaciones de una instalación de Aramco próxima a Riad, mientras los servicios de emergencia trabajaban en la zona.

Las autoridades saudíes y Saudi Aramco no habían confirmado inicialmente que el incendio fuese consecuencia de un ataque hutí.

Los hutíes presentan el ataque como una represalia

La organización yemení sostiene que la operación forma parte de su respuesta a los últimos bombardeos saudíes contra posiciones hutíes en Yemen.

Sarea afirmó que Arabia Saudí había intensificado sus operaciones aéreas sobre Saná y otras zonas bajo control de los insurgentes y aseguró que durante las últimas 24 horas se habían producido alrededor de 60 ataques.

Medios próximos a los hutíes informaron también de numerosos bombardeos sobre la capital yemení. Las fuerzas alineadas con el Gobierno de Yemen y respaldadas por Arabia Saudí han confirmado, por su parte, nuevas operaciones contra posiciones insurgentes en Saná y Saada.

Los enfrentamientos se han extendido además a otras zonas del país. En los alrededores de Taiz, las fuerzas hutíes han realizado ataques coordinados contra posiciones gubernamentales, mientras las tropas contrarias al movimiento también aseguran haber llevado a cabo decenas de operaciones contra sus posiciones.

La nueva ofensiva contra Aramco se produce después de varias semanas de creciente tensión entre ambas partes.

Las instalaciones petroleras vuelven a convertirse en objetivo

Las infraestructuras energéticas saudíes se han convertido nuevamente en uno de los principales objetivos de los hutíes.

A finales de septiembre, el movimiento aseguró haber lanzado misiles y drones contra instalaciones de Aramco en Yanbu, una importante ciudad portuaria situada en la costa saudí del mar Rojo.

Arabia Saudí afirmó entonces haber interceptado seis misiles balísticos dirigidos hacia las zonas de Taif y Yanbu y señaló que las instalaciones petroleras no habían sufrido daños.

Ahora, la reivindicación de un ataque en los alrededores de Riad eleva la tensión al acercar las operaciones a uno de los principales centros políticos y económicos del reino.

Saudi Aramco constituye una pieza fundamental de la industria petrolera mundial, por lo que cualquier amenaza contra sus refinerías, depósitos, oleoductos o centros de producción puede aumentar la incertidumbre sobre los mercados energéticos internacionales.

La dimensión económica del conflicto adquiere especial relevancia en un momento en el que el precio del petróleo se encuentra sometido a fuertes tensiones geopolíticas.

Crece la preocupación por las rutas del mar Rojo

La escalada tampoco se limita a las instalaciones situadas dentro de Arabia Saudí.

Los avances hutíes en la costa occidental de Yemen han reforzado su presencia alrededor del mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandeb, una de las rutas marítimas estratégicas para el transporte internacional de petróleo, gas y mercancías.

El estrecho conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y constituye una de las principales vías de acceso al canal de Suez. Una interrupción prolongada de la navegación en esta zona obligaría a numerosos buques a buscar rutas alternativas considerablemente más largas.

La combinación de ataques contra instalaciones energéticas saudíes y amenazas sobre las rutas marítimas aumenta así el riesgo de que la escalada militar en Yemen tenga consecuencias económicas más allá de Oriente Próximo.

Una escalada que se intensifica

Los últimos acontecimientos llegan después de una sucesión de ataques y contraataques entre los hutíes y las fuerzas respaldadas por Arabia Saudí.

Un día antes de la reivindicación contra Aramco, ataques hutíes contra el sur de Arabia Saudí dejaron un residente herido y daños en varios edificios, entre ellos una escuela y una sala de oración.

Paralelamente, la coalición y las fuerzas yemeníes contrarias a los hutíes han intensificado sus operaciones aéreas y terrestres contra posiciones controladas por el movimiento.

Los hutíes han advertido de que mantendrán su campaña mientras continúen las operaciones militares saudíes y el bloqueo que denuncian sobre Yemen.

La situación deja ahora dos cuestiones especialmente relevantes: determinar si el episodio de Riad provocó daños reales en las instalaciones de Aramco y comprobar si los hutíes mantienen de forma sostenida su estrategia de atacar infraestructuras energéticas saudíes.

Una sucesión de operaciones de este tipo aumentaría la presión sobre Arabia Saudí y añadiría un nuevo elemento de incertidumbre a un mercado petrolero ya condicionado por la creciente tensión geopolítica en Oriente Próximo.

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