España ha comprometido más de 940 millones de euros en créditos para proyectos ferroviarios en Marruecos desde 2019, mientras aumentan las preguntas sobre el mantenimiento de su propia red tras los accidentes de Adamuz y Toledo. La comparación cobra especial relevancia al conocerse que Adif dejó sin ejecutar 130,9 millones de euros de su presupuesto de conservación en 2024.
En abril de 2019, el Gobierno autorizó un crédito de hasta 190 millones de euros para financiar tranvías destinados a Casablanca. Posteriormente, en febrero de 2025, España acordó facilitar más de 750 millones para la adquisición de 40 trenes interurbanos fabricados por la empresa española CAF.
Ambas operaciones corresponden a préstamos reembolsables vinculados a contratos industriales, no a donaciones. Tampoco existen pruebas de que esta financiación haya reducido directamente los recursos destinados al ferrocarril español.
Adif dejó sin ejecutar casi el 11 % del presupuesto de mantenimiento
En 2024, Adif tenía previstos 1.193,4 millones de euros para el mantenimiento ferroviario, pero ejecutó 1.062,5 millones. La diferencia, de 130,9 millones, representa aproximadamente el 11 % del presupuesto.
Este dato no demuestra que se suspendieran trabajos esenciales para la seguridad, aunque plantea interrogantes sobre las actuaciones pendientes y las razones de su falta de ejecución.
En febrero de 2026, el Gobierno acordó 1.800 millones adicionales para mantenimiento durante los próximos años y la creación de 3.650 empleos en el sector.
Las investigaciones de los accidentes de Adamuz y Toledo continúan abiertas. Todavía no se ha demostrado que la falta de mantenimiento fuera la causa de ambos siniestros.
El debate no consiste en cuestionar que España financie exportaciones ferroviarias, sino en determinar si los recursos destinados a mantener su propia red se ejecutan a tiempo y garantizan las condiciones de seguridad necesarias.
